Desarrollo Integral del SIENDO- Quiénes SOMOS mientras HACEMOS

Los seres humanos obtenemos resultados (dominio del tener) dependiendo de las acciones que tomamos (dominio del hacer).

HABLANDO DE COACHING

Luis Alberto Rubial*

APRENDIZAJE 

Los seres humanos obtenemos resultados (dominio del tener) dependiendo de las acciones que tomamos (dominio del hacer). Y las acciones que tomamos están íntimamente relacionadas con la manera en que nos observamos a nosotros mismos y observamos el mundo (dominio del ser).

El Coaching trabaja fundamentalmente en el dominio del ser, produciendo cambios en el tipo de observador que es la persona. Una vez que estos cambios fueron hechos en la persona (por ella misma) su perspectiva se amplía, se convierte en un observador diferente y tiene acceso a tomar acciones diferentes, logrando resultados nunca antes alcanzados por ella. Se produce un cambio Ontológico (Ser Humano) en la persona y sus paradigmas (creencias), sus patrones de interpretación y análisis de las cosas. Como seres humanos estamos constituidos por nuestro lenguaje, emoción, cuerpo, energía y espiritualidad.

Si queremos producir un cambio profundo y duradero en nuestras vidas, es fundamental que incluyamos en el aprendizaje estos cuatro dominios.

De lo contario corremos el riesgo por ejemplo, de conceptuar y racionalizar nuestros problemas, pero eso no nos hace capaces de trascenderlo. Al trabajar con los cuatro dominios del ser, nos aseguramos que las nuevas acciones que la persona quiere desarrollar sean del todo efectivas y, finalmente, logre los resultados que se propone.

Las personas efectivas son aquellas, que entre otras competencias, desarrollan la capacidad de dominar y diseñar sus propios estados de ánimo y generar los niveles de energía necesarios para estar en condiciones óptimas para moverse hacia la acción y lograr los resultados deseados.

 

Coach Profesional

La energía es el combustible por excelencia. Ésta es la base fundamental para la obtención de los resultados.

Como seres humanos tenemos cinco energías básicas que nos permiten vivenciar diferentes estados emocionales: apertura, flexibilidad, determinación estabilidad y centramiento.

A su vez los estados de ánimo son grandes pre-disposiciones para la acción; nos abren o nos cierran posibilidades.

Y dependiendo en qué estados de ánimo nos encontremos habitualmente, así será nuestra corporalidad y nuestra acción.

Observemos: accionamos desde nuestro cuerpo, las emociones nos predisponen hacia la acción, nos abren o nos cierran posibilidades, el lenguaje sostiene nuestra emocionalidad, las energías son los espacios desde donde partimos.

Cuanto más centrado puedas estar en tu energía , podrás experimentar más tranquilidad, serenidad, lucidez para pensar, determinación para enfocarte, flexibilidad para cambiar, apertura para escuchar, estabilidad para mantenerte.

Y CUANDO ESTO PASA, más aplicarás tu talento a la obtención de resultados sobresalientes.

LA TRANQUILIDAD ES LA MANIFESTACIÓN DEL PODER

 Siempre habrá situaciones y circunstancias en la que alguien cruce alguna frontera personal, y haga estallar respuestas emocionales intensas.

Algunas reflexiones EN la acción: en qué situaciones sentís cada energía? Qué energía sentís que necesitás más? Qué podrías conseguir si estarían disponibles para vos estas energías? Cuál es la energía más conocida? Qué beneficio te da la energía más conocida? Cuál es la energía menos conocida? Qué beneficio te trae no usar esta energía? Qué te impide más?

Qué impacto tendría en tu vida si estuviera disponible esta energía? Qué impacto tendría en tu vida si pudieras tener la energía que necesitas?

Y…, nuestro lenguaje?

Habitualmente al referirnos a nuestro estados de ánimo, lo hacemos de la siguiente manera: “Yo estoy deprimido”, “Yo estoy triste”, EN VEZ DE DECIR: “Yo tengo depresión”. “Yo tengo tristeza”. Al utilizar el verbo SER en la oración, lo que hacemos es darle a la misma un carácter de inmutabilidad, de perpetuidad.

Por lo general, hablamos de “que las cosas son de tal manera” y por “ser de tal manera” no pueden cambiar. Cuando hablamos utilizando el verbo “TENER” por ejemplo: “ Yo tengo una casa”, “Yo tengo un trabajo”, estamos manteniendo una distancia entre nosotros mismos y aquello de lo que hablamos. “Yo estoy aquí” y “tengo claro” (una casa, un trabajo). Hoy puedo tenerlo y mañana no, pero eso de lo que estoy hablando definitivamente no soy yo.

De esta manera nos relacionamos generalmente con nuestros compromisos.  La mayoría de las personas decimos: “Yo tengo un compromiso” en vez de decir “ Yo estoy comprometido”. Lo que hacemos es que nuestros estados de ánimo tengan poder por sobre nuestros compromisos. Y damos cuenta de esto, puede ser poderoso a la hora de decidir quién queremos ser a cada momento, en cada circunstancia de nuestra vida.

Qué postura elegirías ser tú?: “Yo soy mi compromiso y tengo un estado de ánimo” ó “Yo soy mi estado de ánimo y tengo un compromiso”.

La segunda opción por supuesto que es la más fácil, pero creo si queremos respetarnos a nosotros mismos y respetar a los demás, no podemos elegir otra opción que no sea la primera. Si no lo hacemos, entonces nuestros compromisos no valen, y si nuestros compromisos no valen, NOSOTROS NO VALEMOS.

Debemos darnos cuenta que “somos nuestros compromisos” y si rompemos nuestra palabra dejándonos llevar por nuestros estados de ánimo, estaremos generando en otros una identidad de desconfianza e irresponsabilidad.

No hay nada en este mundo de tanto valor como la posibilidad de VIVIR SIENDO NUESTRA PALABRA y actuar consistentemente con nuestros compromisos.

Cualquiera toma compromisos y promete cumplirlos cuando está en un estado de ánimo positivo. Qué pasa en los momentos cuando estamos con estados de ánimo negativo?

La decisión siempre estará en tus manos. Cuál será tu próximo paso? Será congruente con tu compromiso inicial? Por lo tanto estarás acorde con tus valores y mantendrás una postura en el mundo?, o será congruente con tus estados de ánimo, y por lo tanto perjudicarás a tu persona y a otros? “TÚ ERES TÚ”, “TÚ NO ERES TU ESTADO DE ÁNIMO”.