¿Por qué estudiar una carrera universitaria? Algunas lecturas para pensar el ingreso a la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística

Dra. CP Marcela Cavallo

Integrante de la Comisión de Educación

Introducción

La Facultad de Ciencias Económicas y Estadística (UNR) ofrece desde el año 2002 un espacio institucional de acompañamiento y orientación para los ingresantes a las carreras de grado. 

El SICEE (Sistema de Ingreso a Ciencias Económicas y Estadística) funciona como un conjunto de actividades inaugurales que tiene entre sus principales objetivos el facilitar a los nuevos estudiantes la elaboración de los significados del pasaje de la educación secundaria a la universidad al tiempo de brindarles información sobre el funcionamiento de la Facultad y las singularidades de cada carrera y su recorrido.  Además, el SICEE produce un primer acercamiento a la lectura y la escritura de textos académicos propios de las asignaturas que se dictan en los primeros años de las carreras.

El Sistema depende actualmente de la Secretaría Académica de la Facultad y se lleva adelante a través de encuentros con tutores que conforman un equipo integrado por estudiantes avanzados, docentes y graduados de todas las carreras que se dictan en la institución.

En este marco, la primera actividad que los tutores realizan es una entrevista con cada uno de los ingresantes. Este contacto tiene como propósito establecer una relación de confianza en la que el tutor se posiciona como orientador en este primer acercamiento del estudiante con la Facultad.

Además, la información recabada permite a la Institución conocer los perfiles de los ingresantes. Estos primeros datos resultan insumos interesantes para los docentes del primer año, primeras figuras profesorales con las que los ingresantes se encuentran y por lo tanto actores clave en el inicio de las trayectorias de los nuevos estudiantes.

Algunos motivos para estudiar carreras universitarias

Ser estudiante universitario no es una “condición” dada ni un estado que se adquiere por la circunstancia de inscribirse e ingresar a la Facultad. Es una construcción y un aprendizaje que supone discontinuidades con experiencias educativas previas. Convertirse en estudiante universitario es un proceso de apropiación de conocimientos complejos, de nuevos modos de lectura y escritura académicas, de acercamiento a nuevos estilos de enseñanza y de evaluación, diferentes normativas, modalidades de funcionamiento institucional y construcción de nuevos vínculos.  En correspondencia  con estas afirmaciones, el investigador francés Alain Coulon (2008) sostiene que el rol de “estudiante universitario” no viene dado por la inscripción en la Universidad, sino que implica diferentes temporalidades: tiempo de la extrañeza (entrada a un universo desconocido),  tiempo del aprendizaje (que implica movilización de energías, definición de estrategias y adaptación progresiva) y tiempo de la afiliación (fase de control y de conversión que le permite al estudiante interpretar las reglas institucionales) (Pierella, 2011). 

En este marco estudiar una carrera universitaria supone una decisión no exenta de riesgos, de renunciamientos y de costos a asumir en términos de tiempos y de oportunidades. Cuando estas tensiones se resuelven en favor de continuar con los estudios universitarios lo hacen por la emergencia de una trama de motivos, representaciones y expectativas. Si bien la motivación es un tema fuertemente estudiado desde diversos campos disciplinares, en educación universitaria algunos estudios ponen el acento en la necesidad de autorrealización, el gusto por el estudio o en la expectativa de movilidad social ascendente.

Conforme a estos planteos, Dubet (2005) remite a factores tales como los proyectos profesionales de los estudiantes asociados al mercado del empleo, el interés intelectual por un campo disciplinar determinado y el gusto por el estudio en clave de proyecto escolar.

Por su parte Rentería (2012) otorga dos sentidos a la decisión de continuar los estudios universitarios: el instrumental y el expresivo. El primero refiere a objetivos materiales vinculados a la búsqueda laboral y al logro de cierto status social. El título universitario deviene aquí en un instrumento mediador para alcanzar objetivos de índole material. El segundo, sentido expresivo, se enfoca en el interés en los estudios y en la titulación como un fin en sí misma.

Un enfoque similar plantea Sifuentes (2013) al identificar siete sentidos asociados a la educación universitaria: identitario, humano, liberador, hedonístico, práctico, de prestigio y de certidumbre.



En sintonía con estos planteos, el trabajo de Guzmán Gómez (2017) distingue los sentidos que los estudiantes otorgan a los estudios superiores a partir del área de conocimiento elegida.  Así, los motivos más “instrumentales” ligados a objetivos de tipo material -búsqueda de un empleo profesional, estabilidad económica, movilidad social- aparecen con más fuerza en carreras relacionadas a la administración y a la ingeniería. 

De esta manera, la preparación universitaria se muestra como un recurso posible para lograr estar dentro del sistema, y en este sentido “instrumental” se entrecruza con la valoración de los estudios en clave identitaria.

Es este escrito se comparten algunas lecturas de los resultados de las entrevistas individuales a los nuevos estudiantes universitarios de la FCEyE realizadas en el marco del SICEE durante los meses de noviembre y diciembre de 2018 y 2019 previamente a su ingreso en los años siguientes.  Las mismas se realizaron a 3914 ingresantes a todas las carreras que se dictan en la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística (Contador Público, Lic. en Administración, Lic. en Economía, Lic. en Estadística y Lic. en Turismo).

La entrevista comprendió preguntas formuladas con el objetivo de producir información acerca de cuestiones ligadas a la orientación del colegio secundario, asignaturas adeudadas del nivel educativo anterior, experiencia estudiantil previa en carreras universitarias-terciarias, actividad laboral, situación familiar en relación al acceso a estudios universitarios, rendimiento académico anterior y motivos para estudiar una carrera universitaria, entre otras. 

Es posible reconocer regularidades en relación al perfil general del ingresante que viene sosteniéndose desde años anteriores. Por ejemplo, las que refieren un número elevado de ingresantes que han cursado la escuela secundaria en orientaciones ligadas a las carreras que se dictan en la Facultad, un porcentaje bajo de estudiantes que trabajan, un antecedente familiar que remite a la mitad de los ingresantes que son primera generación de alumnos universitarios, entre otras. 

Las respuestas a la pregunta abierta que se presenta en este escrito – motivos para estudiar una carrera universitaria-  permitió que cada entrevistado se pudiera explayar en relatos si así lo prefería. Las respuestas se agruparon luego en categorías construidas a partir del marco teórico referenciado y de los resultados obtenidos.

En la siguiente tabla se puede observar que las respuestas se concentran mayoritariamente en dos categorías que muestran como motivos la posibilidad de lograr mayor status y producción identitaria y la expectativa de movilidad social ascendente.  

En la tabla 2 se advierte que un importante número de ingresantes hacen referencia al título universitario como portador de cierto status y de producción identitaria. De esta manera, aportan un conjunto de respuestas que aluden a la tradicional   expresión “estudiar en la universidad para ser alguien en la vida” en el que la profesión aparece como el camino a la autonomía y al progreso personal. En este sentido, siguiendo algunas líneas de investigación educativa recientes, se sostiene que la Universidad no es solamente un espacio en el que tiene lugar una formación de tipo científico-profesional, sino que transitar por este nuevo ámbito institucional implica, principalmente, participar de experiencias culturales que modifican la subjetividad (Pierella, 2011). 

En segundo lugar, las respuestas remiten a la expectativa de movilidad social ascendente. Se trata de ingresantes que aluden a la carrera asociándola a mejores condiciones laborales, al cambio de empleo, al ascender en el trabajo actual y, en definitiva, a la mejora en los ingresos. 

Cuando se vincularon estas respuestas con el género de los ingresantes, resultó un porcentaje mayor de varones que señaló la expectativa de movilidad social ascendente, mientras que este porcentaje fue inferior en las ingresantes que se inclinaron mayoritariamente a responder por el sentido identitario de la titulación.

En tercer lugar, están quienes mencionaron la preferencia por los contenidos disciplinares propios de cada carrera, así como a áreas en las que ya trabajan y en las que quieren profundizar saberes.  El gusto por el estudio y el conocimiento, también reúne un conjunto importante de respuestas en las que el estudio universitario apunta a intereses intelectuales. 

También llama la atención el peso atribuido al mandato familiar, referido a la recomendación directa de padres y hermanos, como a las vivencias que implica tanto que los familiares no tengan título universitario como que hayan estudiado en la universidad. Estos mandatos están en ocasiones cargados de “imaginarios” sociales, vivencias y biografías escolares diversas. En un número menor los ingresantes refieren a la recomendación de amigos y docentes de la escuela media. 

A modo de cierre

El análisis de los resultados permite algunas reflexiones. En primer lugar, y en consonancia con los planteos referenciados en este escrito, los ingresantes parecen estar motivados por factores instrumentales que apuntan al logro de un mayor status social (Guzmán Gómez, 2017). Los argumentos de tipo expresivo, si bien están presenten en las respuestas, tienen menor peso en las motivaciones de los ingresantes.

Al mismo tiempo, el título universitario como expectativa de movilidad social ascendente, categoría no totalmente deslindada de la anterior, mayoritariamente señalada por los ingresantes puede reflejar una motivación ligada al proyecto profesional laboral en términos de Dubet (2005) y a un interés instrumental en palabras de Rentería (2012). 

Un resultado para destacar en la reflexión es el que refiere a la mayor concentración de respuestas en torno a la categoría de título universitario como símbolo identitario, apelando en muchos casos a la frase estudiar para “ser alguien en la vida”. Este hallazgo parece confirmar el rol que la educación ocupa históricamente como espacio central en la construcción de lo que somos.

Referencias bibliográficas

Cavallo, M., Fattore, N., Giustiniani, P., Ruiz, L., Geli, M. y Medina, M. (2020). Informe de entrevistas a nuevos estudiantes. Asesoría Pedagógica/Secretaría Académica. FCEyE.

Cavallo, M., Fattore, N., Giustiniani, P., Geli, M., Medina, M. y Ruiz, L.  (2019). Primeras lecturas acerca de las motivaciones en el ingreso a las carreras de ciencias económicas y estadística. Actas de jornadas de investigación de la FCE yE.

Dubet, F. (2005). Los estudiantes. Revista de Investigación Educativa. ISSN en trámite, Xalapa, Veracruz Instituto de Investigaciones en Educación, Universidad Veracruzana.

Guzman Gómez, C. (2017). Las nuevas figuras estudiantiles y los múltiples sentidos de los estudios universitarios (Revista de la educación superior – volume 46, issue 182, april–june 2017, pages 71-87).

Pierella, M. (2011). “El ingreso a la Universidad como experiencia subjetiva y cultural en estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario”, en Revista Argentina de Educación Superior, Año 3, N° 3, julio, Buenos Aires.

Rentería, D. (2012). Posibilidades de autorrealización: Significados de la educación superior y proyecto de vida en estudiantes universitarios de Tijuana [tesis para obtener el grado de Maestría en Estudios Culturales]. Tijuana: El Colegio de la Frontera Norte.

Sifuentes, V.  (2013). Las representaciones sociales de la educación superior de los estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán-UNAM [tesis para optar por el grado de Maestra en Estudios Políticos y Sociales]. México: Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.